viernes, 12 de agosto de 2011

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Hoy es un día de estos que te levantas de la cama y dices, me voy a comer el mundo, y quizás es el mundo el que te va a comer a ti, pero no te importa. Te pones tu mejor vestido, te peinas como pocas veces lo haces, y piensas en lo que harás hoy. Nada del otro mundo, pero quieres hacerlo de una manera diferente. Sales de casa, con tu libro preferido entre las manos, lo has leído muchísimas veces, pero te encanta. Así que sales con él, y te vas sin rumbo fijo. Acabas en un banco, en el banco donde siempre vas a pensar, a leer, a mirar a los niños que juegan con la arena, a ver las olas del mar, a ver las horas pasar... Y te pones a leer, y escuchas a los niños corretear, y te ríes, porque hoy ves importantes las pequeñas cosas a las que nunca prestas atención. Como esa niña morena con ojos verdes, que le está diciendo a su amigo que le quiere, no por nada en especial, le quiere y se lo dice, y tan tranquilos siguen jugando. Las olas no eran fuertes, bueno casi no habían, así que cogió su libro y fue corriendo a la orilla del mar, tal y como lo harían los niños que jugaban con la arena. Y se tumbó allí. Ahora veía a una pareja de enamorados, paseando su amor por la playa y pensaba, que bonito es el amor, tan eterno hasta que alguien decide romperlo, uno dice que es porque se acaba el amor y sufre, el otro dice que ya no la quería y sigue de flor en flor. Pero bueno este no es el tema, el tema es que hoy es el día en el que se puso su mejor traje y se peinó lo mejor que pudo,porque sabía que le pasaría algo bonito...para irse allí, a su sitio de pensar. A pensar en los momentos bueno que ha tenido, y los malos también, porque se vive de los recuerdos, y hay recuerdos de todos los tipos. Porque aunque ahora no esté en un bueno momento, sabe que todo se solucionará, sabe que todo será mejor. Lo presiente. Así que ahora, no le queda más que volverse a su casa, con su libro entre las manos, fijándose en cada detalle. Y es entonces cuando se da cuenta de que un chico la mira. No le quita ojo. Y ella que es muy lanzada le echa una mirada con un tanto de picardía, y se va. Y no lo vuelve a ver más. Pero está segura de que algún día ese chico aparecerá, porque tenia algo especial en esa mirada. Y desde entonces esa chica pasaba todos los días a la misma hora por ese sitio, con el convencimiento de que algún día volverán a cruzarse sus miradas. Pasaron días y días así. Y un día se repitió a sí misma, "no seas boba, no volverá a pasar, deja de hacer la tonta y no pases mas por este sitio, porque yo pensaba comerme el mundo y el mundo me ha comido a mi ". Luego se relaja y se dice a sí misma, " tranquila, todos los días algo bueno sucede en la vida, y aquel día me crucé con ese chico, pero no lo esperaré más, iré a mil sitios mas a cruzarme con mas chicos. Seguro que es mucho mejor que estar aquí esperando a que este vuelva". Y se vuelve a su casa, un poco triste, pero decidida a que su vida va a cambiar, va a dar un giro de 180º, y nadie lo va a impedir, nadie va a decirle lo que tiene que hacer y mucho menos nadie podrá pisotearla. Porque es mas fuerte el que después de una caída se levanta, que el que aún no se ha caído.



2 comentarios:

  1. Bonito blog, es muy interesante:)
    Pásate por el mío y a ver que te parece.
    http://barbigirlysuspalabras.blogspot.com/
    Saludoos:)

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